Buenos Aires.- La manifestación del sábado a favor del presidente Mauricio Macri levantó el ánimo en las filas oficiales y ahora se le planta a los sindicatos.

La política en Argentina es demasiado dinámica. La inusual marcha en apoyo al macrismo supone un espaldarazo importante y cambia el panorama. El oficialismo gana fuerzas después de un marzo donde el caos predominó en las calles de Buenos Aires, diezmadas con huelgas de maestros, protestas sindicales, piquetes y movilización por los derechos humanos. Todos en contra del Gobierno.

Ahora, con el apoyo inesperado en las calles, el mandatario argentino se anima a enfrentar la primera huelga general estimada para el próximo 6 de abril. “Voy a dar batalla y le vamos a sacar el poder a cada uno de esos mafiosos”, manifestó ayer Macri refiriéndose a los líderes sindicalistas. Y añadió que la medida adoptada por la fuerza gremial no ayuda en nada a los trabajadores sino que los perjudica. “El paro le costará al país 15.000 millones de pesos que podríamos aplicar para hacer más obras”, sentenció en un acto realizado e Casa Rosada para la firma del Acuerdo Federal para la Construcción de Viviendas.

La situación económica no termina de reactivarse. La variación positiva de 0,5% del PIB (Producto Bruto Interno) en el último trimestre del año pasado no resulta perceptible para el ciudadano argentino que la semana pasada se enteró que volverá a aumentar el gas un 36% por la eliminación del subsidio. Eso sumado a una producción industrial que sigue exhibiendo una profunda caída en enero y febrero, y acumula 13 meses consecutivos en esa misma tendencia. La mínima recuperación de la economía no alcanza para calmar las aguas que comenzaron a tensionarse a principios de marzo con el conflicto docente que aún persiste.

  • Una particular marcha en favor de Macri
https://i0.wp.com/images.clarin.com/2017/04/01/SynDb6Rne_930x525.jpg

La marcha a favor del Gobierno inundó el sábado las calles de Buenos Aires.

La movilización ‘por la democracia’ del sábado, autoconvocada por las redes sociales, sorprendió a propios y extraños. Dirigentes del macrismo se desentendieron de la organización suponiendo que no asistiría mucha gente. Se equivocaron. Fue un éxito contra todo pronóstico. Los fieles del Gobierno rechazan las movilizaciones peronistas, donde prima generalmente la presencia de clases media-baja y señalan que se llenan gracias a que les pagan el transporte y la comida. Por eso, los esfuerzos estuvieron puestos en diferenciarse de aquellos.

Sin punteros que lleven gente, sin banderas gigantes, sin bombos, sin agrupaciones que marquen pertenecer a una ideología específica. “Viva la democracia, dejen gobernar”, se leía en algún cartel. “No vuelven más”, gritaban otros, en referencia a Cristina Fernández de Kirchner. La mayoría de los analistas marcan que este suceso le otorga otra visión al oficialismo. “La marcha demuestra por un lado, el poder de las redes sociales y por el otro, que el Gobierno tiene una base de apoyo silenciosa”, señaló el analista político Sergio Berensztein. “El Gobierno fue el principal sorprendido con lo sucedido. Aunque cometerían un error si en esa multitud ven una masa disponible para disputar el control de las calles con sus adversarios”, opinó Carlos Pagni, columnista del diario La Nación


Source: http://segundoenfoque.com/como-fue-la-reaccion-del-gobierno-de-argentina-argentino-tras-marcha-a-su-favor-02-340873/

Advertisements